
Me miró. Le miré. Sabíamos lo que había aunque él nos se lo creía. Yo preparé un arsenal de galletas. Él, uno de pocas intenciones. Era su baño trimestral enmarcado en un desagradable día lluvioso, gris. Tan gris como las imágenes que capta su retina. Si los animales ven en blanco y negro y los seres humanos tienen también la capacidad de desaturar las imágenes de sus sueños. ¿Qué nos diferencia? Sentimos instintos rabiosos pero también somos, a veces, de lo más vulnerables. Somos animales - a veces incluso más fieros que ellos - , la pena es que no está bien visto que vayamos por la vida devolviendo la mordida a quien nos ataca. ¡Maldito protocolo!